A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar

La Biblia en un año (opcional)

Seguir a Jesús · Volumen 2

Proverbios 28-30

Día 202 de 365 · Reina-Valera 1909

Escuchar en voz alta

Proverbios 28 · 1/3
0:00
0:00

Audio: WordProject.org

Proverbios 28

1HUYE el impío sin que nadie lo persiga: mas el justo está confiado como un leoncillo.

2Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación.

3El hombre pobre y robador de los pobres, es lluvia de avenida y sin pan.

4Los que dejan la ley, alaban á los impíos: mas los que la guardan, contenderán con ellos.

5Los hombres malos no entienden el juicio: mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas.

6Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos, y rico.

7El que guarda la ley es hijo prudente: mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre.

8El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para que se dé á los pobres lo allega.

9El que aparta su oído para no oir la ley, su oración también es abominable.

10El que hace errar á los rectos por el mal camino, él caerá en su misma sima: mas los perfectos heredarán el bien.

11El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará.

12Cuando los justos se alegran, grande es la gloria; mas cuando los impíos son levantados, es buscado el hombre.

13El que encubre sus pecados, no prosperará: mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.

14Bienaventurado el hombre que siempre está temeroso: mas el que endurece su corazón, caerá en mal.

15León rugiente y oso hambriento, es el príncipe impío sobre el pueblo pobre.

16El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios: mas el que aborrece la avaricia, prolongará sus días.

17El hombre que hace violencia con sangre de persona, huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá.

18El que en integridad camina, será salvo; mas el de perversos caminos caerá en alguno.

19El que labra su tierra, se hartará de pan: mas el que sigue los ociosos, se hartará de pobreza.

20El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones: mas el que se apresura á enriquecer, no será sin culpa.

21Tener acepción de personas, no es bueno: hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre.

22Apresúrase á ser rico el hombre de mal ojo; y no conoce que le ha de venir pobreza.

23El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua.

24El que roba á su padre ó á su madre, y dice que no es maldad, compañero es del hombre destruidor.

25El altivo de ánimo suscita contiendas: mas el que en Jehová confía, medrará.

26El que confía en su corazón es necio; mas el que camina en sabiduría, será salvo.

27El que da al pobre, no tendrá pobreza: mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones.

28Cuando los impíos son levantados, esconderáse el hombre: mas cuando perecen, los justos se multiplican.

Proverbios 29

1EL hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado; ni habrá para él medicina.

2Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra: mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

3El hombre que ama la sabiduría, alegra á su padre: mas el que mantiene rameras, perderá la hacienda.

4El rey con el juicio afirma la tierra: mas el hombre de presentes la destruirá.

5El hombre que lisonjea á su prójimo, red tiende delante de sus pasos.

6En la prevaricación del hombre malo hay lazo: mas el justo cantará y se alegrará.

7Conoce el justo la causa de los pobres: mas el impío no entiende sabiduría.

8Los hombres escarnecedores enlazan la ciudad: mas los sabios apartan la ira.

9Si el hombre sabio contendiere con el necio, que se enoje ó que se ría, no tendrá reposo.

10Los hombres sanguinarios aborrecen al perfecto: mas los rectos buscan su contentamiento.

11El necio da suelta á todo su espíritu; mas el sabio al fin le sosiega.

12Del señor que escucha la palabra mentirosa, todos sus ministros son impíos.

13El pobre y el usurero se encontraron: Jehová alumbra los ojos de ambos.

14El rey que juzga con verdad á los pobres, su trono será firme para siempre.

15La vara y la corrección dan sabiduría: mas el muchacho consentido avergonzará á su madre.

16Cuando los impíos son muchos, mucha es la prevaricación; mas los justos verán la ruina de ellos.

17Corrige á tu hijo, y te dará descanso, y dará deleite á tu alma.

18Sin profecía el pueblo será disipado: mas el que guarda la ley, bienaventurado él.

19El siervo no se corregirá con palabras: porque entiende, mas no corresponde.

20¿Has visto hombre ligero en sus palabras? más esperanza hay del necio que de él.

21El que regala á su siervo desde su niñez, á la postre será su hijo.

22El hombre iracundo levanta contiendas; y el furioso muchas veces peca.

23La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra.

24El aparcero del ladrón aborrece su vida; oirá maldiciones, y no lo denunciará.

25El temor del hombre pondrá lazo: mas el que confía en Jehová será levantado.

26Muchos buscan el favor del príncipe: mas de Jehová viene el juicio de cada uno.

27Abominación es á los justos el hombre inicuo; y abominación es al impío el de rectos caminos.

Proverbios 30

1PALABRAS de Agur, hijo de Jachê: La profecía que dijo el varón á Ithiel, á Ithiel y á Ucal.

2Ciertamente más rudo soy yo que ninguno, ni tengo entendimiento de hombre.

3Yo ni aprendí sabiduría, ni conozco la ciencia del Santo.

4¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿quién encerró los vientos en sus puños? ¿quién ató las aguas en un paño? ¿quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?

5Toda palabra de Dios es limpia; es escudo á los que en él esperan.

6No añadas á sus palabras, porque no te reprenda, y seas hallado mentiroso.

7Dos cosas te he demandado; no me las niegues antes que muera.

8Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester;

9No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? ó no sea que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.

10No acuses al siervo ante su señor, porque no te maldiga, y peques.

11Hay generación que maldice á su padre, y á su madre no bendice.

12Hay generación limpia en su opinión, si bien no se ha limpiado su inmundicia.

13Hay generación cuyos ojos son altivos, y cuyos párpados son alzados.

14Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar á los pobres de la tierra, y de entre los hombres á los menesterosos.

15La sanguijuela tiene dos hijas que se llaman, Trae, trae. Tres cosas hay que nunca se hartan; aun la cuarta nunca dice, Basta:

16El sepulcro, y la matriz estéril, la tierra no harta de aguas, y el fuego que jamás dice, Basta.

17El ojo que escarnece á su padre, y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos lo saquen de la arroyada, y tráguenlo los hijos del águila.

18Tres cosas me son ocultas; aun tampoco sé la cuarta:

19El rastro del águila en el aire; el rastro de la culebra sobre la peña; el rastro de la nave en medio de la mar; y el rastro del hombre en la moza.

20Tal es el rastro de la mujer adúltera: come, y limpia su boca, y dice: No he hecho maldad.

21Por tres cosas se alborota la tierra, y la cuarta no puede sufrir:

22Por el siervo cuando reinare; y por el necio cuando se hartare de pan;

23Por la aborrecida cuando se casare; y por la sierva cuando heredare á su señora.

24Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios:

25Las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida;

26Los conejos, pueblo nada esforzado, y ponen su casa en la piedra;

27Las langostas, no tienen rey, y salen todas acuadrilladas;

28La araña, ase con las manos, y está en palacios de rey.

29Tres cosas hay de hermoso andar, y la cuarta pasea muy bien:

30El león, fuerte entre todos los animales, que no torna atrás por nadie;

31El lebrel ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío; y un rey contra el cual ninguno se levanta.

32Si caiste, fué porque te enalteciste; y si mal pensaste, pon el dedo sobre la boca.

33Ciertamente el que exprime la leche, sacará manteca; y el que recio se suena las narices, sacará sangre: y el que provoca la ira, causará contienda.

Traducción: Reina-Valera 1909