A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar

La Biblia en un año (opcional)

Seguir a Jesús · Volumen 2

Efesios 5-6; Filipenses 1-2

Día 339 de 365 · Reina-Valera 1909

Escuchar en voz alta

Efesios 5 · 1/4
0:00
0:00

Audio: WordProject.org

Efesios 5

1SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados:

2Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.

3Pero fornicación y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene á santos;

4Ni palabras torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino antes bien acciones de gracias.

5Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

6Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

7No seáis pues aparceros con ellos;

8Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz,

9(Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad;)

10Aprobando lo que es agradable al Señor.

11Y no comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino antes bien redargüidlas.

12Porque torpe cosa es aun hablar de lo que ellos hacen en oculto.

13Mas todas las cosas cuando son redargüidas, son manifestadas por la luz; porque lo que manifiesta todo, la luz es.

14Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.

15Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;

16Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.

17Por tanto, no seáis imprudentes, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

18Y no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu;

19Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;

20Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo:

21Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.

22Las casadas estén sujetas á sus propios maridos, como al Señor.

23Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.

24Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.

25Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,

26Para santificarla limpiándola en el lavacro del agua por la palabra,

27Para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha.

28Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama.

29Porque ninguno aborreció jamás á su propia carne, antes la sustenta y regala, como también Cristo á la iglesia;

30Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

31Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se allegará á su mujer, y serán dos en una carne.

32Este misterio grande es: mas yo digo esto con respecto á Cristo y á la iglesia.

33Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.

Efesios 6

1HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.

2Honra á tu padre y á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa,

3Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

4Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

5Siervos, obedeced á vuestros amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como á Cristo;

6No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;

7Sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no á los hombres;

8Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo ó sea libre.

9Y vosotros, amos, haced á ellos lo mismo, dejando las amenazas: sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que no hay acepción de personas con él.

10Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.

11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.

13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo.

14Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia,

15Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz;

16Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

17Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios;

18Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,

19Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio,

20Por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de él, como debo hablar.

21Mas para que también vosotros sepáis mis negocios, y cómo lo paso, todo os lo hará saber Tichîco, hermano amado y fiel ministro en el Señor:

22Al cual os he enviado para esto mismo, para que entendáis lo tocante á nosotros, y que consuele vuestros corazones.

23Paz sea á los hermanos y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo.

24Gracia sea con todos los que aman á nuestro Señor Jesucristo en sinceridad. Amén. Escrita de Roma á los Efesios por Tichîco.

Filipenses 1

1PABLO y Timoteo, siervos de Jesucristo, á todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos:

2Gracia sea á vosotros, y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

3Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros,

4Siempre en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo,

5Por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora:

6Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

7Como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, sois todos vosotros compañeros de mi gracia.

8Porque Dios me es testigo de cómo os amo á todos vosotros en las entrañas de Jesucristo.

9Y esto ruego, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,

10Para que discernáis lo mejor; que seáis sinceros y sin ofensa para el día de Cristo;

11Llenos de frutos de justicia, que son por Jesucristo, á gloria y loor de Dios.

12Y quiero, hermanos, que sepáis que las cosas que me han sucedido, han redundado más en provecho del evangelio;

13De manera que mis prisiones han sido célebres en Cristo en todo el pretorio, y á todos los demás;

14Y muchos de los hermanos en el Señor, tomando ánimo con mis prisiones, se atreven mucho más á hablar la palabra sin temor.

15Y algunos, á la verdad, predican á Cristo por envidia y porfía; mas algunos también por buena voluntad.

16Los unos anuncian á Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción á mis prisiones;

17Pero los otros por amor, sabiendo que soy puesto por la defensa del evangelio.

18¿Qué pues? Que no obstante, en todas maneras, ó por pretexto ó por verdad, es anunciado Cristo; y en esto me huelgo, y aun me holgaré.

19Porque sé que esto se me tornará á salud, por vuestra oración, y por la suministración del Espíritu de Jesucristo;

20Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte.

21Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

22Mas si el vivir en la carne, esto me será para fruto de la obra, no sé entonces qué escoger;

23Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor:

24Empero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

25Y confiado en esto, sé que quedaré, que aun permaneceré con todos vosotros, para provecho vuestro y gozo de la fe;

26Para que crezca vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi venida otra vez á vosotros.

27Solamente que converséis como es digno del evangelio de Cristo; para que, ó sea que vaya á veros, ó que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, unánimes combatiendo juntamente por la fe del evangelio,

28Y en nada intimidados de los que se oponen: que á ellos ciertamente es indicio de perdición, mas á vosotros de salud; y esto de Dios;

29Porque á vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,

30Teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís estar en mí.

Filipenses 2

1POR tanto, si hay alguna consolación en Cristo; si algún refrigerio de amor; si alguna comunión del Espíritu; si algunas entrañas y misericordias,

2Cumplid mi gozo; que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.

3Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros:

4No mirando cada uno á lo suyo propio, sino cada cual también á lo de los otros.

5Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús:

6El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual á Dios:

7Sin embargo, se anonadó á sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante á los hombres;

8Y hallado en la condición como hombre, se humilló á sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

9Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre;

10Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra;

11Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre.

12Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor;

13Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

14Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

15Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo;

16Reteniendo la palabra de vida para que yo pueda gloriarme en el día de Cristo, que no he corrido en vano, ni trabajado en vano.

17Y aun si soy derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y congratulo por todos vosotros.

18Y asimismo gozaos también vosotros, y regocijaos conmigo.

19Mas espero en el Señor Jesús enviaros presto á Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo, entendido vuestro estado.

20Porque á ninguno tengo tan unánime, y que con sincera afición esté solícito por vosotros.

21Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.

22Pero la experiencia de él habéis conocido, que como hijo á padre ha servido conmigo en el evangelio.

23Así que á éste espero enviaros, luego que yo viere cómo van mis negocios;

24Y confío en el Señor que yo también iré presto á vosotros.

25Mas tuve por cosa necesaria enviaros á Epafrodito, mi hermano, y colaborador y compañero de milicia, y vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades;

26Porque tenía gran deseo de ver á todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.

27Pues en verdad estuvo enfermo á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de él; y no solamente de él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

28Así que le envío más presto, para que viéndole os volváis á gozar, y yo esté con menos tristeza.

29Recibidle pues en el Señor con todo gozo; y tened en estima á los tales:

30Porque por la obra de Cristo estuvo cercano á la muerte, poniendo su vida para suplir vuestra falta en mi servicio.

Traducción: Reina-Valera 1909