A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 2 · Día 339 de 365

Nuestro corazón ardía dentro de nosotros

Mes 12: Resucitado y enviando · Versículo para memorizar

⏱ ≈ 12 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Lucas 24:28-35

28 Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos. 29 Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos. 30 Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles. 31 Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos. 32 Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? 33 Y levantándose en la misma hora, tornáronse á Jerusalem, y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos. 34 Que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á Simón. 35 Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo había sido conocido de ellos al partir el pan.

Versículo para memorizar

Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?Lucas 24:32 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Efesios 5-6; Filipenses 1-2

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Anda en amor, vístete de la armadura de Dios, y haya en ti el sentir del Cristo humilde que se entrega a sí mismo.)

Lo esencial

Cuando los dos discípulos llegaron a Emaús, Jesús hizo como que iba más lejos, pero ellos le rogaron: "Quédate con nosotros, porque se hace tarde y el día ya ha declinado." Y se quedó. A la mesa tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio, y en ese instante "fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos" (). Entonces vino la frase que esta semana estamos guardando en el corazón: "¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?" Habían sentido algo real mientras él les enseñaba —un calor santo— aun antes de comprender quién era. La Palabra de Dios, abierta por Jesús, enciende el corazón.

Ese corazón ardiente vale la pena buscarlo. No es entusiasmo pasajero ni una emoción fabricada; es lo que sucede cuando la verdad acerca de Jesús cae sobre un corazón que presta atención. Y mira lo que produjo ese calor: los dos se levantaron "en la misma hora" y caminaron en la oscuridad de regreso a Jerusalén, varios kilómetros, para decir a los demás: "¡Ha resucitado el Señor verdaderamente!" Un corazón que arde no se queda sentado; corre a contarlo. Por eso mismo memorizamos las Escrituras en familia. Estamos llenando nuestro corazón de la leña que a Jesús le encanta encender. Repitan juntos el versículo varias veces esta noche, y pidan al Señor que haga arder sus corazones.

Alrededor de la mesa

Pequeños 4–7

Cuando Jesús hablaba de la Palabra de Dios, ¡el corazón de los amigos se sintió calientito y feliz por dentro, como un fueguito acogedor! La Palabra de Dios alegra nuestro corazón.

Hagámoslo: Pongan la mano sobre el corazón y digan el versículo: "¿No ardía nuestro corazón en nosotros…?" ¡Y luego sonrían bien grande!

Medianos 8–10

Los amigos sintieron "arder" su corazón mientras Jesús les abría la Biblia, y después corrieron a contarle a todos la buena noticia.

Conversemos: ¿Qué parte de la Palabra de Dios ha hecho que tu corazón se sienta feliz o emocionado?

Mayores 11–14

El "corazón que ardía" venía de la Palabra, no de una emoción fabricada, y los movió a actuar (). Los encuentros verdaderos con Jesús llevan a obedecer y a contarlo a otros.

Profundicemos: ¿Cómo puedes distinguir entre una verdadera obra del Espíritu en tu corazón y simplemente estar emocionado o exaltado?

💬 Para conversar

¿Qué es algo que hace que tu corazón se sienta como "ardiendo" de emoción?¡Jesús quiere que su Palabra haga eso en nosotros!

🛡️ Defendamos la fe

Los discípulos reconocieron a Jesús "al partir el pan", un detalle pequeño, común y humano que ningún inventor habría agregado. Los relatos de testigos presenciales están llenos de detalles así; las leyendas inventadas se quedan en lo vago ().

Para papá · Para profundizar

Hay una advertencia callada y un gran aliento escondidos en este pasaje para los padres. La advertencia: el corazón de los discípulos ardía antes de que sus ojos fueran abiertos; los sentimientos pueden adelantarse al entendimiento, así que nunca fundamos la fe solo en el calor de una emoción. El aliento: Dios sí se mueve genuinamente sobre los corazones por medio de su Palabra. Cuando guías el devocional familiar, no solo transmites información; estás colocando leña y orando por fuego. No te desanimes en las noches en que todo se siente apagado. Los discípulos no supieron que su corazón ardía sino después, al mirar atrás. Buena parte de la obra espiritual en tus hijos sucede bajo la superficie, en caminos que no puedes ver, y tal vez solo reconozcas el fuego en retrospectiva. Sigue abriendo las Escrituras. El Jesús resucitado todavía calienta corazones a través de ellas.

Inspirado en: D. A. Carson, For the Love of God.

Oremos juntos

"Señor Jesús, ábrenos las Escrituras y haz arder nuestro corazón dentro de nosotros. No nos dejes solo sentir algo y quedarnos quietos; envíanos a contarles a otros: '¡Ha resucitado el Señor verdaderamente!' En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

La Palabra de Dios, abierta por Jesús, enciende el corazón, y un corazón que arde se levanta para contarlo.