El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad
Mes 6: Preguntas difíciles · Andar en el Espíritu
Lectura de hoy
Leamos juntos: Romanos 8:26-27
26 Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles. 27 Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á la voluntad de Dios, demanda por los santos.
Versículo para memorizar
“Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada.”— Romanos 8:18 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: 1 Samuel 14-16
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Dios mira el corazón y escoge al joven David.)Lo esencial
¿Alguna vez has estado tan triste o tan preocupado que ni siquiera sabías qué orar? Te quedaste allí sentado, con el corazón lleno, sin que salieran las palabras. Los versículos de hoy son una noticia maravillosa precisamente para esos momentos: "el Espíritu nos ayuda en nuestra flaqueza; porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles" (). Cuando se nos acaban las palabras, el Espíritu Santo no nos mira con fastidio; Él interviene y ora por nosotros, llevando nuestro corazón directamente al Padre. Nunca estás orando solo.
Esto es parte de lo que significa andar en el Espíritu, sobre todo cuando la vida se vuelve dura y llena de preguntas. Dios no espera que seamos fuertes por nuestra cuenta; nos da su propio Espíritu para ayudar nuestra debilidad. Y aquí está el consuelo: aun cuando nuestras oraciones salgan desordenadas o sin palabras, el versículo dice que el Espíritu ora "conforme a la voluntad de Dios" (). Así que esa oración tuya tartamuda, entre lágrimas, ese "no-sé-ni-qué-decir", igual llega perfectamente al Padre, porque el Espíritu la traduce. No necesitas palabras elegantes. Solo necesitas acercarte; el Consolador se encarga del resto.
Alrededor de la mesa
A veces estamos tan tristes que no encontramos palabras. ¡El Espíritu Santo nos ayuda! Él lleva nuestras oraciones a Dios aunque solo lloremos.
Hagámoslo: Pongamos una mano sobre el corazón y digamos: "Espíritu Santo, por favor, ayúdame a orar."
No siempre sabemos qué es lo correcto que debemos orar, y está bien. El Espíritu nos ayuda y ora junto con nosotros.
Conversemos: ¿Alguna vez quisiste orar pero no sabías cómo? ¿Qué le dirías a Dios ahora mismo si simplemente dijeras lo que llevas en el corazón?
Pablo dice que el Espíritu intercede "con gemidos indecibles" y "conforme a la voluntad de Dios". Hasta nuestras oraciones más débiles son hechas perfectas por el Consolador que vive en nosotros.
Profundicemos: ¿Cómo cambia tu manera de orar saber que nunca tienes que dar una buena actuación, sino que solo tienes que presentarte, y el Espíritu te ayuda?
💬 Para conversar
Si tu teléfono pudiera terminar tus frases a la perfección cuando te quedaras atascado, ¿lo usarías? El Espíritu Santo hace algo aún mejor con nuestras oraciones: ¿qué crees que Él "completaría" por ti?
🛡️ Defendamos la fe
A veces la gente piensa que orar es solo hablar con uno mismo. Pero la Escritura dice que el propio Espíritu de Dios está ayudando activamente y llevando nuestras oraciones (): orar es una conversación real con una Persona real que está más cerca de lo que pensamos ().
Para papá · Para profundizar
La enseñanza pentecostal clásica lee como una puerta hacia la oración llena del poder del Espíritu, incluyendo, para muchos, orar en lenguas cuando faltan las palabras, un don que Pablo dice que "á sí mismo se edifica" () y que sigue activo hoy. Pero el corazón de este pasaje es más amplio que cualquier don en particular: es la tierna verdad de que el Espíritu Santo carga con nuestra debilidad en lugar de reprenderla. Para un padre cansado, eso es evangelio. No guías la vida de oración de tu familia desde una fuerza espiritual que tú mismo fabricaste; la guías apoyándote en el Consolador. Deja que tus hijos te oigan orar con honestidad y de manera imperfecta. Modela dependencia, no actuación; ese es justamente el andar en el Espíritu que estás tratando de transmitir.
Inspirado en: Robert Menzies, Speaking in Tongues; Gordon Fee, God's Empowering Presence.
Oremos juntos
"Padre, gracias por el Espíritu Santo, que nos ayuda cuando estamos débiles y ora por nosotros cuando no tenemos palabras. No tenemos que ser fuertes por nuestra cuenta. Ayuda a nuestra familia a apoyarse en tu Espíritu cada día. En el nombre de Jesús, amén."
Cuando se me acaban las palabras, el mismo Espíritu lleva mi oración al Padre.