A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 3 · Día 154 de 365

Está bien preguntar

Mes 6: Preguntas difíciles · Asuntos del corazón

⏱ ≈ 12 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Salmo 13:1-6

1 Al Músico principal: Salmo de David. ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? 3 Mira, óyeme, Jehová Dios mío: alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte; 4 Porque no diga mi enemigo, Vencílo: mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare. 5 Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud. 6 Cantaré á Jehová, porque me ha hecho bien.

Versículo para memorizar

Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada.Romanos 8:18 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: 1 Samuel 11-13

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Los primeros pasos de Saúl como rey, y una decisión que le costó caro.)

Lo esencial

El comienza con una de las frases más atrevidas de toda la Biblia: "¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?" Ese es el rey David —un hombre a quien Dios llamó "conforme a su corazón"— diciéndole a Dios exactamente cómo se siente: olvidado, triste, como si los problemas no fueran a terminar nunca. Pregunta "¿hasta cuándo?" cuatro veces en apenas dos versículos. Y Dios puso esta oración en la Biblia a propósito. Él quiere que sepamos que llevarle nuestros sentimientos más crudos no es una falta de respeto ni una falta de fe. Él ya conoce lo que llevamos por dentro; hablarle de ello es lo más amoroso que podemos hacer cuando el corazón está pesado.

Pero fíjate en lo que sucede al final. David no se queda atascado en la oscuridad. El mismo salmo que empieza con "¿hasta cuándo?" termina diciendo: "Cantaré a Jehová, porque me ha hecho bien" (). David dice la verdad sobre su dolor y le predica a su propio corazón la verdad sobre la fidelidad de Dios. Ese es el camino para atravesar las preguntas difíciles: ser completamente sincero con Dios y luego recordar en voz alta lo que sabes que es verdad acerca de Él. Tus sentimientos pueden viajar en el auto, pero no les toca manejar. El carácter de Dios es el volante.

Alrededor de la mesa

Pequeños 5-8

David le dijo a Dios: "¡Estoy triste y no entiendo!", y a Dios le agradó que viniera a hablar con Él. ¡Luego David se acordó de que Dios lo ama y empezó a cantar!

Hagámoslo: Pon cara triste y di: "Dios, estoy triste". Después sonríe y canta una línea de una canción que ames.

Medianos 9-11

David preguntó "¿hasta cuándo?" cuatro veces, y luego escogió recordar la bondad de Dios. Primero sincero, después esperanzado.

Conversemos: ¿Cuál es la diferencia entre quejarte de Dios con otras personas y llevarle tu dolor a Dios?

Mayores 12-15

El tiene un movimiento: primero lamentarse, luego pedir, luego confiar. Muchos salmos siguen esta forma; es un patrón que Dios mismo nos dio para procesar el dolor sin caer en la desesperación.

Profundicemos: Cuando te desanimas, ¿tiendes a tragarte los sentimientos o a dejarlos correr sin control? ¿Cómo se vería para ti eso de "sincero primero, confiado después"?

💬 Para conversar

¿Qué es algo que nunca tendrías miedo de contarle a mamá o a papá, pase lo que pase? ¿Sabías que Dios te invita a contarle incluso las cosas difíciles?

🛡️ Defendamos la fe

Algunos creen que tener fe significa nunca dudar. En realidad, la Biblia está llena de preguntas sinceras, y Dios las responde con paciencia, no con enojo (). Una fe capaz de sostener preguntas verdaderas es una fe firme, no una fe débil.

Para papá · Para profundizar

Una de las maneras silenciosas en que los hogares pierden a sus hijos para la incredulidad es tratando las preguntas como amenazas. Cuando un hijo expresa una duda y se encuentra con pánico, con un portazo, o con un "tú solo ten fe", aprende que la iglesia no puede con sus pensamientos reales, así que se lleva esos pensamientos a otra parte. El te da un mejor libreto: Dios mismo dejó en su Palabra una oración empapada de dudas. Haz de tu hogar el lugar más seguro de la tierra para preguntar lo que sea. Recibe la pregunta, quédate ahí dentro de ella junto a tu hijo y caminen juntos hacia lo que es verdad, como David, que terminó cantando. La meta no es tener todas las respuestas al instante; es ser un padre cuya primera reacción ante un "Papá, no estoy seguro de creer esto" sea calidez, no alarma.

Inspirado en: Natasha Crain, Talking with Your Kids about God.

Oremos juntos

"Padre, gracias porque podemos contarte exactamente cómo nos sentimos, aun cuando estamos confundidos o tristes. Ayuda a nuestra familia a ser sincera contigo primero, y luego a recordar lo bueno y fiel que eres. Confiamos en ti. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Puedo ser completamente sincero con Dios, y aun así terminar el día confiando en Él.