Él te ha mostrado lo que es bueno
Mes 8: Lo correcto y lo incorrecto · Versículo para memorizar
Lectura de hoy
Leamos juntos: Miqueas 6:8
8 Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.
Versículo para memorizar
“Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.”— Miqueas 6:8 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Ester 8-10
El plan malvado se da vuelta, el pueblo de Dios es rescatado y comienza una fiesta de alegría: lo que los enemigos pensaron para mal, Dios lo volvió para bien.Lo esencial
Fíjate en lo primero que dice nuestro versículo: "Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno." No nos quedamos a oscuras, adivinando y esperando acertar. Dios nos lo ha mostrado. El profeta Miqueas hablaba con personas que creían que ser buenos significaba traerle a Dios un gran montón de ofrendas religiosas. Pero Dios dijo que el bien que Él quiere es más sencillo y más profundo que eso: "hacer justicia" (tratar a las personas con rectitud y equidad), "amar misericordia" (ser bondadoso y perdonar, así como Dios es bondadoso con nosotros) y "humillarte para andar con tu Dios" (mantenerte cerca de Él, sin orgullo ni fingir que no lo necesitas). Tres pequeñas frases que encierran toda una vida de hacer lo correcto.
Y aquí viene lo maravilloso para alguien que quiere defender la fe: Dios no es un secreto. Él no esconde lo que es bueno para luego enojarse cuando fallamos. Lo ha dejado claro: en el mundo que creó, en la conciencia que puso dentro de nosotros y, sobre todo, en su Palabra escrita y en Jesús. Así que cuando un amigo te diga: "¿Cómo puede alguien saber de verdad lo que está bien?", puedes responder con esperanza: Dios nos lo ha mostrado. Nuestra tarea no es inventar la bondad, sino hacer el bien que Él ya dejó en claro, y hacerlo con humildad, apoyándonos en Él.
Alrededor de la mesa
¡Dios no guarda "el bien" como un secreto! Él nos lo muestra: sé justo, sé bondadoso y quédate cerca de Él.
Hagámoslo: Hagamos los gestos mientras decimos el versículo: señalemos los ojos (mostrar), equilibremos las manos con justicia (justicia), demos un abrazo (misericordia) e inclinémonos despacio (humildad).
"Hacer justicia, amar misericordia, andar humildemente": ese es el bien de Dios en tres partes. La justicia es ser justo, la misericordia es ser bondadoso incluso con quien no lo merece, y la humildad es quedarse cerca de Dios en vez de ser orgulloso.
Conversemos: ¿Cuál de las tres te resulta más fácil? ¿Cuál es la más difícil?
Los oyentes de Miqueas creían que ser buenos era cuestión de rendimiento religioso. Dios los redirigió hacia una vida y un corazón transformados. La verdadera bondad es relacional: es "andar con tu Dios", no impresionarlo desde lejos.
Profundicemos: ¿En qué se diferencia "humillarte para andar con tu Dios" de simplemente esforzarte muchísimo por ser una buena persona por tu cuenta?
💬 Para conversar
Si tuvieras que enseñarle a un niño de cinco años lo que significa "ser bueno" usando solo tres frases cortas, ¿cuáles tres elegirías? ¿Qué tan parecidas son a las tres de Miqueas?
🛡️ Defendamos la fe
Cuando un amigo dice "nadie puede saber de verdad lo que es bueno", podemos responder con cariño que Dios nos ha mostrado lo que es bueno (): en la creación, en nuestra conciencia y, con la mayor claridad de todas, en Jesús. Lo decimos con humildad, tal como el versículo nos manda andar: con bondad, no con orgullo ().
Para papá · Para profundizar
es una mina de oro para criar hijos que sean a la vez veraces y llenos de gracia. La justicia sin misericordia produce hijos duros y orgullosos de su propia rectitud; la misericordia sin justicia produce hijos blandos y sin firmeza; y ambas sin humildad producen hijos altivos que creen haber dominado a Dios. Tu hogar necesita las tres sostenidas juntas, y tus hijos las aprenden sobre todo observándote a ti. ¿Te ven "hacer justicia" aunque te cueste? ¿"Amar misericordia" hacia el familiar que te ofendió? ¿"Andar humildemente", reconociendo cuando tú te equivocas? Pedirles perdón a tus hijos cuando metiste la pata es una de las lecciones de apologética más poderosas que jamás les enseñarás: les muestra que la bondad es real, y que hasta papá se inclina ante ella.
Inspirado en: Tony Evans, Raising Kingdom Kids.
Oremos juntos
"Padre, gracias porque nos has mostrado lo que es bueno. Ayúdanos esta semana a hacer justicia, a amar misericordia y a andar humildemente contigo. Guarda este versículo bien adentro de nuestros corazones. En el nombre de Jesús, amén."
Dios no me ha escondido la bondad: me la ha mostrado. Hacer justicia, amar misericordia y andar humildemente con Él.