La Biblia en un año (opcional)
Listos para permanecer firmes y ser enviados · Volumen 3
Job 9-12
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Job 9
1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:
2Ciertamente yo conozco que es así: ¿y cómo se justificará el hombre con Dios?
3Si quisiere contender con él, no le podrá responder á una cosa de mil.
4El es sabio de corazón, y poderoso en fortaleza: ¿quién se endureció contra él, y quedó en paz?
5Que arranca los montes con su furor, y no conocen quién los trastornó:
6Que remueve la tierra de su lugar, y hace temblar sus columnas:
7Que manda al sol, y no sale; y sella las estrellas:
8El que extiende solo los cielos, y anda sobre las alturas de la mar:
9El que hizo el Arcturo, y el Orión, y las Pléyadas, y los lugares secretos del mediodía:
10El que hace cosas grandes é incomprensibles, y maravillosas, sin número.
11He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; y pasará, y no lo entenderé.
12He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir? ¿Quién le dirá, Qué haces?
13Dios no tornará atrás su ira, y debajo de él se encorvan los que ayudan á los soberbios.
14¿Cuánto menos le responderé yo, y hablaré con él palabras estudiadas?
15Que aunque fuese yo justo, no responderé; antes habré de rogar á mi juez.
16Que si yo le invocase, y él me respondiese, aun no creeré que haya escuchado mi voz.
17Porque me ha quebrado con tempestad, y ha aumentado mis heridas sin causa.
18No me ha concedido que tome mi aliento; mas hame hartado de amarguras.
19Si habláremos de su potencia, fuerte por cierto es; si de juicio, ¿quién me emplazará?
20Si yo me justificare, me condenará mi boca; si me dijere perfecto, esto me hará inicuo.
21Bien que yo fuese íntegro, no conozco mi alma: reprocharé mi vida.
22Una cosa resta que yo diga: Al perfecto y al impío él los consume.
23Si azote mata de presto, ríese de la prueba de los inocentes.
24La tierra es entregada en manos de los impíos, y él cubre el rostro de sus jueces. Si no es él, ¿quién es? ¿dónde está?
25Mis días han sido más ligeros que un correo; huyeron, y no vieron el bien.
26Pasaron cual navíos veloces: como el águila que se arroja á la comida.
27Si digo: Olvidaré mi queja, dejaré mi aburrimiento, y esforzaréme:
28Contúrbanme todos mis trabajos; sé que no me darás por libre.
29Yo soy impío, ¿para qué trabajaré en vano?
30Aunque me lave con aguas de nieve, y limpie mis manos con la misma limpieza,
31Aun me hundirás en el hoyo, y mis propios vestidos me abominarán.
32Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente á juicio.
33No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros ambos.
34Quite de sobre mí su vara, y su terror no me espante.
35Entonces hablaré, y no le temeré: porque así no estoy en mí mismo.
Job 10
1ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: daré yo suelta á mi queja sobre mí, hablaré con amargura de mi alma.
2Diré á Dios: no me condenes; hazme entender por qué pleiteas conmigo.
3¿Parécete bien que oprimas, que deseches la obra de tus manos, y que resplandezcas sobre el consejo de los impíos?
4¿Tienes tú ojos de carne? ¿ves tú como ve el hombre?
5¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos,
6Para que inquieras mi iniquidad, y busques mi pecado,
7Sobre saber tú que no soy impío, y que no hay quien de tu mano libre?
8Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno: ¿y así me deshaces?
9Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿y en polvo me has de tornar?
10¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?
11Vestísteme de piel y carne, y cubrísteme de huesos y nervios.
12Vida y misericordia me concediste, y tu visitación guardó mi espíritu.
13Y estas cosas tienes guardadas en tu corazón; yo sé que esto está cerca de ti.
14Si pequé, tú me has observado, y no me limpias de mi iniquidad.
15Si fuere malo, ¡ay de mí! y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, estando harto de deshonra, y de verme afligido.
16Y subirá de punto, pues me cazas como á león, y tornas á hacer en mí maravillas.
17Renuevas contra mí tus plagas, y aumentas conmigo tu furor, remudándose sobre mí ejércitos.
18¿Por qué me sacaste de la matriz? Habría yo espirado, y no me vieran ojos.
19Fuera, como si nunca hubiera sido, llevado desde el vientre á la sepultura.
20¿No son mis días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco.
21Antes que vaya para no volver, á la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;
22Tierra de oscuridad, lóbrega como sombra de muerte, sin orden, y que aparece como la oscuridad misma.
Job 11
1Y RESPONDIÓ Sophar Naamathita, y dijo:
2¿Las muchas palabras no han de tener respuesta? ¿y el hombre parlero será justificado?
3¿Harán tus falacias callar á los hombres? ¿y harás escarnio, y no habrá quien te avergüence?
4Tú dices: Mi conversar es puro, y yo soy limpio delante de tus ojos.
5Mas ¡oh quién diera que Dios hablara, y abriera sus labios contigo,
6Y que te declarara los arcanos de la sabiduría, que son de doble valor que la hacienda! Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos que tu iniquidad merece.
7¿Alcanzarás tú el rastro de Dios? ¿llegarás tú á la perfección del Todopoderoso?
8Es más alto que los cielos: ¿qué harás? Es más profundo que el infierno: ¿cómo lo conocerás?
9Su dimensión es más larga que la tierra, y más ancha que la mar.
10Si cortare, ó encerrare, ó juntare, ¿quién podrá contrarrestarle?
11Porque él conoce á los hombres vanos: ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso?
12El hombre vano se hará entendido, aunque nazca como el pollino del asno montés.
13Si tú apercibieres tu corazón, y extendieres á él tus manos;
14Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, y no consintieres que more maldad en tus habitaciones;
15Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, y serás fuerte y no temerás:
16Y olvidarás tu trabajo, ó te acordarás de él como de aguas que pasaron:
17Y en mitad de la siesta se levantará bonanza; resplandecerás, y serás como la mañana:
18Y confiarás, que habrá esperanza; y cavarás, y dormirás seguro:
19Y te acostarás, y no habrá quien te espante: y muchos te rogarán.
20Mas los ojos de los malos se consumirán, y no tendrán refugio; y su esperanza será agonía del alma.
Job 12
1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:
2Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría.
3También tengo yo seso como vosotros; no soy yo menos que vosotros: ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto?
4Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á Dios, y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido.
5Aquel cuyos pies van á resbalar, es como una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras.
6Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan á Dios viven seguros; en cuyas manos él ha puesto cuanto tienen.
7Y en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; y á las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán:
8O habla á la tierra, que ella te enseñará; los peces de la mar te lo declararán también.
9¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?
10En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana.
11Ciertamente el oído distingue las palabras, y el paladar gusta las viandas.
12En los viejos está la ciencia, y en la larga edad la inteligencia.
13Con Dios está la sabiduría y la fortaleza; suyo es el consejo y la inteligencia.
14He aquí, él derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.
15He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán; él las enviará, y destruirán la tierra.
16Con él está la fortaleza y la existencia; suyo es el que yerra, y el que hace errar.
17El hace andar á los consejeros desnudos de consejo, y hace enloquecer á los jueces.
18El suelta la atadura de los tiranos, y ata el cinto á sus lomos.
19El lleva despojados á los príncipes, y trastorna á los poderosos.
20El impide el labio á los que dicen verdad, y quita á los ancianos el consejo.
21El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados.
22El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca á luz la sombra de muerte.
23El multiplica las gentes, y él las destruye: él esparce las gentes, y las torna á recoger.
24El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y háceles que se pierdan vagueando sin camino:
25Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.
Traducción: Reina-Valera 1909