A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 3 · Día 215 de 365

El Espíritu nos guía a la verdad

Mes 8: Lo correcto y lo incorrecto · Andar en el Espíritu

⏱ ≈ 13 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Juan 16:13

13 Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir.

Versículo para memorizar

Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.Miqueas 6:8 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Job 9-12

Job anhela que alguien lo ayude a entender los caminos de Dios. Nosotros tenemos lo que Job anhelaba: el Espíritu que nos guía a la verdad.

Lo esencial

Hemos venido aprendiendo que Dios nos ha mostrado lo que es bueno. Pero aquí hay una pregunta: aun cuando sabemos lo correcto, ¿por qué sigue siendo tan difícil hacerlo? ¿Y cómo sabemos lo correcto en esos momentos enredados que la Biblia no detalla con exactitud? Jesús dio la respuesta la noche antes de morir. Él prometió: "Cuando viniere el Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad" (). Dios no nos entregó un libro de reglas y luego se marchó. Nos dio su Espíritu Santo para vivir dentro de cada persona que pertenece a Jesús: un Ayudador que nos guía, nos recuerda la Palabra de Dios y nos da poder para obedecerla.

Esta es la diferencia entre tratar de ser buenos con nuestra propia fuerza de voluntad y andar en el Espíritu. Por nuestra cuenta, saber lo correcto y hacerlo son dos batallas muy distintas. Pero el Espíritu obra con dulzura dentro de nosotros: mueve nuestra conciencia, nos trae un versículo a la mente, nos da un "no" callado antes de una mala decisión o un suave "anda, haz lo bondadoso". Nunca nos obliga; nosotros podemos elegir escucharlo o ignorarlo. Por eso, lo sabio es pedirle ayuda y prestar atención. Antes de una decisión difícil, puedes orar: "Espíritu Santo, guíame ahora mismo a lo que es verdadero y bueno". Eso no es solo para los adultos o los pastores; es para ti, hoy, a tu edad, en tu vida real.

Alrededor de la mesa

Pequeños 5–8

El Espíritu Santo es el Ayudador de Dios que vive dentro de todo el que ama a Jesús. ¡Él nos ayuda a saber lo bueno Y nos ayuda a hacerlo!

Hagámoslo: Susurra una oración con tu mano sobre el corazón: "Espíritu Santo, ayúdame a hacer lo bueno hoy".

Medianos 9–11

Saber qué es lo correcto es una cosa; hacerlo es otra. El Espíritu de verdad nos guía y nos da fuerza para obedecer, pero todavía tenemos que elegir escucharlo.

Conversemos: ¿Cuándo has sentido por dentro un callado "no hagas eso" o "ve y sé bondadoso"? Pudo haber sido el Espíritu guiándote.

Mayores 12–15

El Espíritu nos guía a la verdad, pero nunca en contra de la Escritura: siempre concuerda con la Palabra escrita de Dios, porque Él mismo la inspiró. Él nos convence de pecado y nos guía con dulzura; podemos contristarlo o seguirlo.

Profundicemos: ¿Cómo puedes distinguir entre el Espíritu guiándote y tus propios deseos o sentimientos? (Pista: el Espíritu jamás te guiará en contra de la Biblia.)

💬 Para conversar

¿Qué decisión se te viene esta semana en la que te encantaría recibir ayuda para saber qué es lo correcto? Pidámosle al Espíritu Santo por ella, juntos, ahora mismo.

🛡️ Defendamos la fe

Cuando alguien pregunta "¿cómo puedes saber de verdad qué es verdad?", podemos responder con humildad y gozo: Dios no nos dejó adivinando; dio su Espíritu para guiar a su pueblo a la verdad (), siempre en armonía con su Palabra. No afirmamos ser más inteligentes que nadie; decimos que tenemos un Ayudador, y lo ofrecemos con dulzura ().

Para papá · Para profundizar

Una apologética puramente intelectual —todo argumentos, sin Espíritu— produce hijos que pueden ganar debates, pero quizá no amen a Jesús. La enseñanza pentecostal clásica sostiene ambas cosas a la vez: presentamos una defensa razonada de la fe y dependemos del Espíritu de verdad para hacer lo que ningún argumento puede: abrir corazones y dar poder para una vida obediente. La promesa de Jesús en es para los creyentes comunes, tus hijos incluidos. Así que, mientras les enseñas a pensar bien, enséñales también a orar y escuchar. Forma el hábito en voz alta: antes de las decisiones, pidan en familia la guía del Espíritu. Y recuerda el firme señalamiento de Sam Storms de que el carácter importa más que los dones: la prueba de que el Espíritu está guiando no son las experiencias dramáticas, sino una vida cada vez más parecida a Jesús. Guía desde tu propio andar lleno del Espíritu, no solo desde la información.

Inspirado en: Robert Menzies, Pentecost; Sean McDowell, A New Kind of Apologist.

Oremos juntos

"Padre, gracias por el Espíritu Santo, nuestro Ayudador. Espíritu de verdad, guíanos a lo que es bueno y verdadero, y danos poder para hacerlo de veras. Queremos andar contigo, no solo con nuestra propia fuerza. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Dios no solo me mostró lo que es bueno y se fue: su Espíritu vive en mí para guiarme a la verdad.