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Listos para permanecer firmes y ser enviados · Volumen 3

Proverbios 20-22

Día 278 de 365 · Reina-Valera 1909

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Proverbios 20 · 1/3
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Proverbios 20

1EL vino es escarnecedor, la cerveza alborotadora; y cualquiera que por ello errare, no será sabio.

2Como bramido de cachorro de león es el terror del rey: el que lo hace enfurecerse, peca contra su alma.

3Honra es del hombre dejarse de contienda: mas todo insensato se envolverá en ella.

4El perezoso no ara á causa del invierno; pedirá pues en la siega, y no hallará.

5Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre: mas el hombre entendido lo alcanzará.

6Muchos hombres publican cada uno su liberalidad: mas hombre de verdad, ¿quién lo hallará?

7El justo que camina en su integridad, bienaventurados serán sus hijos después de él.

8El rey que se sienta en el trono de juicio, con su mirar disipa todo mal.

9¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?

10Doble pesa y doble medida, abominación son á Jehová ambas cosas.

11Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su obra fuere limpia y recta.

12El oído que oye, y el ojo que ve, ambas cosas ha igualmente hecho Jehová.

13No ames el sueño, porque no te empobrezcas; abre tus ojos, y te hartarás de pan.

14El que compra dice: malo es, malo es: mas en apartándose, se alaba.

15Hay oro y multitud de piedras preciosas: mas los labios sabios son vaso precioso.

16Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño; y tómale prenda al que fía la extraña.

17Sabroso es al hombre el pan de mentira; mas después su boca será llena de cascajo.

18Los pensamientos con el consejo se ordenan: y con industria se hace la guerra.

19El que descubre el secreto, en chismes anda: no te entrometas, pues, con el que lisonjea con sus labios.

20El que maldice á su padre ó á su madre, su lámpara será apagada en oscuridad tenebrosa.

21La herencia adquirida de priesa al principio, aun su postrimería no será bendita.

22No digas, yo me vengaré; espera á Jehová, y él te salvará.

23Abominación son á Jehová las pesas dobles; y el peso falso no es bueno.

24De Jehová son los pasos del hombre: ¿cómo pues entenderá el hombre su camino?

25Lazo es al hombre el devorar lo santo, y andar pesquisando después de los votos.

26El rey sabio esparce los impíos, y sobre ellos hace tornar la rueda.

27Candela de Jehová es el alma del hombre, que escudriña lo secreto del vientre.

28Misericordia y verdad guardan al rey; y con clemencia sustenta su trono.

29La gloria de los jóvenes es su fortaleza, y la hermosura de los viejos la vejez.

30Las señales de las heridas son medicina para lo malo: y las llagas llegan á lo más secreto del vientre.

Proverbios 21

1COMO los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová: á todo lo que quiere lo inclina.

2Todo camino del hombre es recto en su opinión: mas Jehová pesa los corazones.

3Hacer justicia y juicio es á Jehová más agradable que sacrificio.

4Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y el brillo de los impíos, son pecado.

5Los pensamientos del solícito ciertamente van á abundancia; mas todo presuroso, indefectiblemente á pobreza.

6Allegar tesoros con lengua de mentira, es vanidad desatentada de aquellos que buscan la muerte.

7La rapiña de los impíos los destruirá; por cuanto no quisieron hacer juicio.

8El camino del hombre perverso es torcido y extraño: mas la obra del limpio es recta.

9Mejor es vivir en un rincón de zaquizamí, que con la mujer rencillosa en espaciosa casa.

10El alma del impío desea mal: su prójimo no le parece bien.

11Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio; y cuando se amonestare al sabio, aprenderá ciencia.

12Considera el justo la casa del impío: cómo los impíos son trastornados por el mal.

13El que cierra su oído al clamor del pobre, también él clamará, y no será oído.

14El presente en secreto amansa el furor, y el don en el seno, la fuerte ira.

15Alegría es al justo hacer juicio; mas quebrantamiento á los que hacen iniquidad.

16El hombre que se extravía del camino de la sabiduría, vendrá á parar en la compañía de los muertos.

17Hombre necesitado será el que ama el deleite: y el que ama el vino y ungüentos no enriquecerá.

18El rescate del justo es el impío, y por los rectos el prevaricador.

19Mejor es morar en tierra del desierto, que con la mujer rencillosa é iracunda.

20Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato lo disipará.

21El que sigue la justicia y la misericordia, hallará la vida, la justicia, y la honra.

22La ciudad de los fuertes tomó el sabio, y derribó la fuerza en que ella confiaba.

23El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.

24Soberbio y presuntuoso escarnecedor es el nombre del que obra con orgullosa saña.

25El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar.

26Hay quien todo el día codicia: mas el justo da, y no desperdicia.

27El sacrificio de los impíos es abominación: ¡cuánto más ofreciéndolo con maldad!

28El testigo mentiroso perecerá: mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho.

29El hombre impío afirma su rostro: mas el recto ordena sus caminos.

30No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo, contra Jehová.

31El caballo se apareja para el día de la batalla: mas de Jehová es el salvar.

Proverbios 22

1DE más estima es la buena fama que las muchas riquezas; y la buena gracia más que la plata y el oro.

2El rico y el pobre se encontraron: á todos ellos hizo Jehová.

3El avisado ve el mal, y escóndese: mas los simples pasan, y reciben el daño.

4Riquezas, y honra, y vida, son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.

5Espinas y lazos hay en el camino del perverso: el que guarda su alma se alejará de ellos.

6Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.

7El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta.

8El que sembrare iniquidad, iniquidad segará: y consumiráse la vara de su ira.

9El ojo misericordioso será bendito, porque dió de su pan al indigente.

10Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, y cesará el pleito y la afrenta.

11El que ama la limpieza de corazón, por la gracia de sus labios su amigo será el rey.

12Los ojos de Jehová miran por la ciencia; mas él trastorna las cosas de los prevaricadores.

13Dice el perezoso: El león está fuera; en mitad de las calles seré muerto.

14Sima profunda es la boca de las extrañas: aquel contra el cual estuviere Jehová airado, caerá en ella.

15La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la hará alejar de él.

16El que oprime al pobre para aumentarse él, y que da al rico, ciertamente será pobre.

17Inclina tu oído, y oye las palabras de los sabios, y pon tu corazón á mi sabiduría:

18Porque es cosa deleitable, si las guardares en tus entrañas; y que juntamente sean ordenadas en tus labios.

19Para que tu confianza sea en Jehová, te las he hecho saber hoy á ti también.

20¿No te he escrito tres veces en consejos y ciencia,

21Para hacerte saber la certidumbre de las razones verdaderas, para que puedas responder razones de verdad á los que á ti enviaren?

22No robes al pobre, porque es pobre, ni quebrantes en la puerta al afligido:

23Porque Jehová juzgará la causa de ellos, y despojará el alma de aquellos que los despojaren.

24No te entrometas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos;

25Porque no aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.

26No estés entre los que tocan la mano, entre los que fían por deudas.

27Si no tuvieres para pagar, ¿por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?

28No traspases el término antiguo que pusieron tus padres.

29¿Has visto hombre solícito en su obra? delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja suerte.

Traducción: Reina-Valera 1909