Mirando hacia adelante: vivir enviados en el amor de Jesús
Mes 10: Amarnos unos a otros · Adoración en familia
Lectura de hoy
Leamos juntos: Efesios 5:8–10 y Mateo 5:14–16
8 Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz, 9 (Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad;) 10 Aprobando lo que es agradable al Señor. — Efesios 5:8-10
14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos. — Mateo 5:14-16
Versículo para memorizar
“Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres: empero la mayor de ellas es la caridad.”— 1 Corintios 13:13 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Lucas 19–20
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 300 de 365 — Zaqueo, la entrada triunfal y la autoridad de Jesús.)Lo esencial
Ayer miramos hacia atrás; hoy miramos hacia adelante. Todo un mes aprendiendo a amarnos unos a otros no estaba pensado para quedarse dentro de las cuatro paredes de nuestra casa: estaba pensado para desbordarse. Pablo lo dice con toda claridad: "Erais en otro tiempo tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor. Andad como hijos de luz" (). No llegamos a ser luz a fuerza de esfuerzo; somos luz porque pertenecemos a Jesús, que es la Luz del mundo. Y la luz tiene una sola tarea: brillar. El amor que Dios hizo crecer en nosotros este mes es el combustible; el mundo de afuera es donde está llamado a resplandecer.
Jesús lo dijo de manera aún más directa: "Vosotros sois la luz del mundo... Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos" (). Fíjate en la meta: no es que la gente diga qué linda familia somos, sino que levante la mirada y le dé la gloria a Dios. Eso significa vivir "enviados". Cada palabra amable, cada perdón, cada acto de amor paciente que tu familia practica es una pequeña lámpara en un cuarto oscuro, que apunta a un mundo que observa de regreso hacia Aquel que lo amó primero. Al cerrar este mes y dar el paso hacia el siguiente, la oración de nuestro hogar es sencilla: Señor, toma el amor que hiciste crecer en nosotros, y envíalo afuera.
Alrededor de la mesa
¡Jesús dice que TÚ eres como una lucecita! Cuando eres amable, la gente ve algo hermoso y piensa en Dios.
Hagámoslo: Apaguemos las luces, levantemos una linterna o una vela y digamos juntos: "¡Que brille tu luz!"
No somos luz porque seamos suficientemente buenos; somos luz porque pertenecemos a Jesús. Nuestra tarea es brillar para que la gente vea a Dios, y no solo a nosotros.
Conversemos: ¿Quién es una persona fuera de nuestra familia a quien Dios quizá quiera que le mostremos su amor esta semana?
Pablo dice que "aprobéis lo que es agradable al Señor" (): la luz no es pasiva; busca activamente maneras de agradar a Dios. El amor que aprendimos en casa está hecho para enviarnos afuera como testigos.
Profundicemos: ¿Cuál es una manera concreta en que podrías dejar brillar tu luz en la escuela o con tus amigos este mes, y cómo apunta eso a Dios, y no solo a ti?
💬 Para conversar
Si nuestra familia fuera una lámpara, ¿dónde crees que Dios más quiere que brillemos ahora mismo, y para quién?
🛡️ Defendamos la fe
Cuando alguien dice: "Los cristianos no son más que hipócritas, iguales a todos los demás", podemos responder con amabilidad: Jesús dijo que la gente reconocería a sus seguidores por el amor (), y las vidas transformadas que perdonan, sirven y brillan son evidencia real de que el evangelio funciona. No decimos ser perfectos; señalamos a Aquel que sí lo es. Estemos siempre listos para dar esa razón "con mansedumbre y reverencia" ().
Para papá · Para profundizar
Un mes devocional puede volverse, sin darnos cuenta, mirada hacia adentro: todo gira en torno a que nuestra familia se vuelva más amable. La corrección de rumbo de hoy es misionera: el Espíritu nos llena de amor y de poder para ser testigos (). El mismo Espíritu que hizo crecer el fruto del amor en tu hogar este mes es el Espíritu que te envía hacia afuera. Así que, al pasar la página hacia un nuevo mes, siembra en tus hijos una visión de "enviados": no se les está criando solo para que estén seguros y sean agradables, sino para que sean luz en un mundo oscuro. En la práctica, eso significa dejar que te vean amar a tus vecinos, servir en lo incómodo y hablar de Jesús con naturalidad. Sam Rainer observa que los hijos rara vez se contagian de una misión que nunca vieron vivir a sus padres. Tu hogar no es la meta final del discipulado; es la plataforma de lanzamiento.
Inspirado en: Tony Evans, Raising Kingdom Kids; Sam Rainer, Raising Spiritually Healthy Kids.
Oremos juntos
"Padre, gracias por hacernos luz en el Señor. Toma el amor que hiciste crecer en nuestra familia y envíalo afuera: a los vecinos, a los amigos y a los desconocidos. Que brille nuestra luz para que otros vean tu bondad y te glorifiquen. En el nombre de Jesús, amén."
El amor que Dios hace crecer en casa nunca fue para quedarse en casa: somos luz, enviados a brillar.